Después de unos años de afición cultivando mis perejiles, tan feliz yo, llegó la oportunidad de dar un pasito más en mi afición, en primer lugar me apunté a la asociación local de Bonsai, y empecé a tomar algunas clases de bonsai en Bonsai Center Sopelana. Después, con motivo de la II fiesta del Bonsai en Sopelana, se trajo a Taiga Urushibata para hacer unas demostraciones y un taller, así que un tanto valiente y quizás inconsciente decidí apuntarme al taller con Taiga.
No tenía ningún árbol decente com para presentarlo al taller, así que decidí adquirir uno. Los árboles disponibles a un precio razonable, ajustado a lo que me quería gastar, no me atraían. Pero me enamoré de una sabina que se salía de presupuesto, valoré las opciones y en vez de irme de vacaciones a New York con mis amigos, decidí pillar esa pedazo sabina e irme en Septiembre yo solito a hacer el Camino Primitivo (esto si que fué un acierto, un viaje inolvidable), aunque quizás solamente sea una excusa, y no me apeteciera demasiado viajar a Estados Unidos).
Estas son las primeras fotos que tengo en Julio del 2011.
Así que allí me planté con mi
sabina, sin tocar y como un libro en blanco, simplemente con la intención de aprender. Taiga me
decía lo que tenía que hacer y me enseñaba cómo hacerlo y yo después
intentaba imitarle.
Esta es una foto de la sabina justo antes del taller.
Primero eliminé chupones y limpié la madera, esto casi me llevó media mañana y es algo que normalmente se lleva hecho a un taller, pero en aquel entonces era la primera vez que me enfrentaba a algo así. Un lujo, Taiga enseñandome a limpiar madera y buscar la vena viva...
Después me enseño a hacer Jin y alambró una parte del árbol y me explicó como quería que diseñara el árbol.
Y así estaba el árbol después del taller.
En principio, me pareció que el taller dió para poco, pero con el tiempo si que he entendido, lo mucho que aprendí y lo valioso que fue para que yo después siguiera trabajando el árbol por el camino que había iniciado.
Así que continué con la poda, el alambrado, trabajando la madera, aplicando líquido de Jin y así lucía el árbol en la exposición de primavera de la BBE.
A partir de aquí parece que el árbol empezó a decaer y en Julio me dí cuenta de la plaga de cochinilla algodonosa que había invadido la planta metiendose por debajo de los alambres. retiré todos los alambres y manualmente y con un cepillo de dientes agua y alcohol, intenté repetidamente eliminar toda la cochinilla, aunque siempre volvía a aparecer.
En Agosto me decidí a aplicar un insecticida sistémico específico para cochinilla, apliqué el producto a la sabina, y a las plantas de al lado, una azalea y un manzanito everest.
La unión del insecticida, el fuerte calor de aquellos días, (se estuvo a cerca de 40 grados varíos días seguidos, algo no muy usual en la costa cantábrica) y que me mudé a vivir a Vitoria, con lo que conlleva de falta de atención, dió lugar a un gran descuido, el árbol empezó a secarse por la parte expuesta al sol, empezando por la rama inferior. La azalea también secó las hojas y el manzano una parte de ellas también.
Así que recurrí a Beti de Bonsai Center, donde el árbol ha estado desde entonces en la uci, por suerte ha sobrevivido el ápice y algunas ramas y parece que ya va recuperandose, por lo que en un futuro se podrá volver a diseñar.
El fin de esta entradaes reflexionar sobre lo que ha supuesto este árbol en mi afición al bonsai. Adquirir piezas de mayor calidad siempre supone un gran paso adelante y un gran aprendizaje, en poco tiempo aprendí a limpiar madera, hacer Jin, usar la dremel, aplicar líquido de Jin, alambrar con cobre, cosas que nunca había hecho antes. Aunque, por contra también supone una responsabilidad y prestar mayores atenciones a los árboles, que a veces por trabajo o por otras circunstancias de la vida no se pueden realizar como uno quisiera.
El gran disgusto, y el sabor agrio,por eso el título, vino con el decaimiento del árbol, afortunadamente el árbol ha sobrevivido, probablemente debido a que estaba fuerte y sano. Espero que el que lea esta historia pueda sacar algo de provecho para sus propios árboles.
El futuro es algo incierto y me llevará a separame por una buena temporada de esta sabina, aunque se que está en buenas manos.
Gracias Beti.
domingo, 10 de marzo de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
BARRIKA
Hace unos meses fuimos algunos componentes de la Asociación de bonsai de Bizkaia a pasar la mañana a Barrika, en principio en busca de alguna piedra con un posible valor como suiseki, ese "arte" japones basado en la contemplación de las piedras, casi casi como la geología...
Barrika es un pueblo costero de Bizkaia a unos 25 kilómetros de Bilbao, entre Sopelana y Plentzia, y tiene una zona de acntilados y de rasa mareal y acantilados dignos de ser visitados.
Los materiales que forman estos acantilados son sucesiones tipo flysch de margocalizas y margas, aparecen también alternancias de areniscas con ripples y lutitas, brechas y también se pueden encontrar calizas con niveles de Sílex, de hecho en las cercanías se han encontrado diversas herramientas prehistóricas fabricadas en sílex del período Asturiense. La zona se sitúa en el flanco oeste del Sinclinorio de Bizkaia de edad Cretácico Superior.
Tras descender a la rasa mareal por unas empinadas escaleras, mientras mis compañeros rastreaban la bonita rasa mareal, me fuí corriendo, para que no me pillara la marea alta, a fotografiar una zona del acantilado donde aparecen unos pliegues angulares de libro...
lunes, 4 de febrero de 2013
El acebuche
Para comenzar con este blog contaré la historia de uno de mis primeros árboles, y el primero que sobrevivió a aquellos años en los que estaba comenzando en el mundillo del bonsai.
Está es la primera fotos
que teng, de agosto del 2004, era el típico olivo que venden en
los supermercados con una botellita de aceite de oliva. Aquí ya llevaba tiempo
en casa y creo que incluso le había cambiado la tierra que traía y le había
puesto tierra de compo bonsái. Entonces no tenía mucha idea de bonsái y eran
mucho mayores mis ganas y mi poca paciencia que mis conocimientos.
El árbol lo pasó mal, tiró todas las hojas, debido a un trasplante a
destiempo, pero milagrosamente volvió a brotar.
La siguiente foto es de
Noviembre de 2007, el árbol se había recuperado de mis desmanes, así que le
podé intentando darle una forma de bonsai. Estaba chulo a mis ojos, claro pero
el árbol era totalmente plano, en dos dimensiones, por aquel entonces los
bonsáis que había visto eran todos en fotografía y no tenía sentido de la
profundidad, un error de diseño, pero por lo menos el árbol estaba sano.
El siguiente error que cometí fue el trasplantarlo a una maceta de
bonsai, de un tamaño bastante ajustado para el árbol. Por lo menos lo planté en
akadama un sustrato mucho más acorde. Para entonces había leído bastante sobre
sustratos, formación, alambrado…y así que intenté poner esto en práctica con un
ligero y tímido alambrado. El árbol seguía estando planísimo pero yo estaba
super contento con él.
Estas fotos son de Mayo de 2009, el árbol seguía en maceta de bonsai.
Lo había dejado crecer con intención de formar las ramas primarias y el ápice.
Mis horas de lectura, sobre todo en internet parece que daban algún fruto.
En otoño de 2009 se me encendió una luz y lo trasplanté a una maceta de
entrenamiento. Aquí es donde de verdad comenzó la historia de este acebuche.
Así estaba en enero de
2010. Ese mismo año en septiembre concocí la existencia de una asociación de
bonsai en Bizkaia la BBE y me apunté en ella y allí con su ayuda empecé a
llevar el acebuche por un mejor camino.
Julio de 2011. Había
comenzado a reducir la hoja y se empezaban a formar las masas de verde. A
partir de ahí intenté bajar las ramas para darle una mayor sensación de bonsai
maduro.
El sistema que he
llevado para reducir la hoja estos dos últimos años es el siguiente. La primera
brotación de primavera la suele realizar con hojas muy grandes, ésta
normalmente en junio-julio la elimino casi totalmente menos las primeras hojas,
y el árbol comienza con una nueva brotación con hojas más pequeñas y nudos más
cortos, esta brotación en agosto la clareo, es decir elimino los brotes mal
situado, las hojas que nacen de axilas, y las que son demasiado grandes, que
normalmente provienen de las que dejé de la primera brotación. Así el acebuche
para septiembre-Octubre ha realizado una tercera brotación con hojas diminutas.
Al año siguiente lo
trasplanté, a finales de Enero, fue un otoño-invierno un poco raro, con temperaturas
demasiado altas. Y teniendo en cuenta que en Portugalete son raras las heladas,
lo trasplanté. Y así en la expo de la BBE de Primavera pude exponer el
acebuche.
La última foto que tengo
es de octubre de 2012 en el taller de fotografía de la BBE, realizada y tratada
por Lourdes.
Como es de suponer, éste es un árbol muy especial para mí, el que lleva
más años conmigo y el que me ha acompañado en mis años de aprendizaje, la evolución de mis conocimientos se ve reflejado en él.
Aunque ha mejorado muchísimo, todavía sigue siendo un poco plano, este
junto con la densificación de las ramas son los retos al que irá enfocado mi
trabajo en el futuro.
Un saludo.
Emilio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




